domingo, 19 de octubre de 2008

Fidelidad

Una de las relaciones sociales de mayor antiguedad en mi vida es con mi peluquero. A veces me gusta como me deja el pelo pero otras veces no tanto.
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Muchas veces pienso que debería cambiar de peluquero. Pero se que cuando cambie, hay mucho riesgo de que no me guste el corte y quiera volver al actual. Y si que entonces no podría hacerlo, me invadiría una sensación de engaño, de traición.
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10 comentarios:

Luna dijo...

No me parece que pase por la fidelidad. Lo tuyo es miedo al cambio.
Saludos!

Daniela dijo...

Estas hablando de una relación o de un simple peluquero?
saludos.

Anónimo dijo...

Repito cuidala...

eMe dijo...

Melli, ud. debería plantearle a su peluquero actual, las quejas cuando no le gusta como le corta.
Y si no da resultado lo amenaza directamente: "la próxima NOTEVENGOMÁS" y ahí vas a ver como se pone las pilas.

Saludosss!!!

Zeb dijo...

Como te dicen más arriba, quizás es más miedo al cambio q a otra cosa...

Pero te entiendo...a mi me corta el pelo el mismo tipo hace 12 años...

Cecilia Fernandez dijo...

Ja... me ha pasado... yo en mi caso, opté por probar y efectivamente volví, y siguió todo como siempre... =p saludos

Pau dijo...

Yo no tengo problemas en ese sentido. Es que nunca voy a la peluquería, siempre me corto yo sola. Ser fiel a una misma es lo más fácil que hay (si me meto los cuernos, me entero al toque. Cuac)

Horacio dijo...

ta que no se jubile no la voy a abandonar

Gabrielote dijo...

que relacion!! no te sentis vulnerable? jaja

Horacio dijo...

uy, eso que puse se refería a mi dentista